Todo comenzó con una simple experiencia alrededor de un horno Ooni traído desde Estados Unidos. Lo que fue una prueba familiar se transformó en una visión: traer a Chile una nueva forma de vivir la pizza. Sin experiencia previa, pero con determinación absoluta, se contactó directamente con la marca y logró convertirse en su distribuidor oficial, invirtiendo todos sus ahorros en los primeros 30 hornos y dando vida a Kigos.
Entre desafíos logísticos, competencia y una pandemia que cambió las reglas del juego, la marca creció con convicción, estrategia y propósito. En 2022 abrió su primer showroom y, tras defender su exclusividad frente a grandes cadenas, consolidó una alianza internacional que en 2025 la llevó a las oficinas de Ooni en Escocia.
Kigos no nació por casualidad. Nació por visión, perseverancia y la obsesión de construir marca a largo plazo.